Una donación de cuatro de las obras de la exposición, “Herencia Sísmica”, recibió el Departamento de Geofísica (DGF). Las piezas, creadas a partir de registros originales de los terremotos de Atacama (1922), Chillán (1939) y Valdivia (1960), fueron entregadas por los curadores de la muestra e investigadores del Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC, por su sigla en inglés), Sergio León-Ríos; y del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), Sebastián Riffo e Ignacio Gutiérrez, en una ceremonia en la cual participaron integrantes del DGF, el AMTC y el Programa Riesgo Sísmico (PRS).
"Esta donación representa el cierre de un ciclo de enorme valor científico y patrimonial", dijo el investigador del AMTC y coordinador científico de "Herencia Sísmica", Sergio León Ríos.
"Para nosotros, 'Herencia Sísmica' fue un proceso enriquecedor, porque permitió acercar a las personas a datos sismológicos desde otra perspectiva: una que toca emociones y llega a espacios donde la ciencia, por sí sola, no siempre ha logrado hacerlo", agregó.
En esta línea, Sebastián Riffo, sostuvo que “Herencia Sísmica” fue una muestra de lo que ocurre cuando un concepto como el "desastre" es explorado e interpretado, a través de una manifestación artística.
“Un desastre permite realizar una reflexión en la que todos podemos participar. Además, tiene una estética particular y para ello el arte, al igual que los instrumentos científicos, constituye una herramienta eficaz para dar cuenta de cómo se vive un fenómeno como un terremoto o un tsunami”, planteó.
Por su parte, Ignacio Gutiérrez, reconoció sentir una gran alegría por la posibilidad de donar las obras de la exhibición realizada entre mayo y septiembre de 2025 en dependencias del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED).
“Para nosotros se trata de una forma de agradecer al DGF y a la Universidad de Chile por haber compartido con nosotros los sismogramas a partir de los cuales se crearon las obras de ‘Herencia Sísmica’”, manifestó el investigador de CIGIDEN, quien aprovechó de agradecer la ayuda de los funcionarios del DGF, Patricio Mella, Álvaro Miranda y Francisco Caamaño, en la instalación de las obras en el hall de entrada del edificio Civil-Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.
En representación del DGF, su director, Javier Ruiz Paredes, agradeció a Sergio León Ríos, Ignacio Gutiérrez y Sebastián Riffo por la iniciativa y manifestó su voluntad de que las obras recientemente instaladas perduren y se transformen en un legado para las próximas generaciones.
“Como sismólogo, veo estas obras y no puedo más que pensar en la información tras ellas. Por ejemplo, en las formas de las ondas sísmicas y en si esas ondas están relacionadas con un evento cercano o lejano”, afirmó.
Por su parte, el académico del DGF, Andrei Maksymowicz, mencionó que la iniciativa de rescatar sismogramas antiguos guardados en una de las bodegas del DGF nació como idea hace algún tiempo.
“Ahora que ya están montados hemos pensado en agregar placas con referencias impresas sobre lo que fue la exposición, ‘Herencia Sísmica’, y también información científica sobre lo que se ve en ellas para nuestro quehacer docente”, aseguró.
La ceremonia de donación de las obras de la muestra “Herencia Sísmica” concluyó con la entrega a la bibliotecaria del DGF, Marcela Pérez, de una recopilación empastada con sismogramas del terremoto de Valparaíso del 16 de agosto de 1906 publicada originalmente en 1907 por la Oficina Central de la Asociación Sismológica Internacional. La obra, considerada como una pieza de alto valor para el patrimonio sismológico nacional, permanecerá resguardada en la Biblioteca Montessus de Ballore, del Departamento de Geofísica.
